AVPro impulsa el Estadio Banorte con la mayor red AV‑over‑IP 10G del mundo
En el emblemático Coloso de Ciudad de México, AVPro MXNet se ha convertido discretamente en la red AV-over-IP de 10 G más grande del mundo, que alimenta más de 500 pantallas y más de 20 videowalls desde un único sistema unificado.

Un estadio legendario, reinventado para el aficionado moderno
AVPro colaboró con nuestros socios para ofrecer esta solución a los habitantes de la Ciudad de México y al resto del mundo, transformando la forma en que el vídeo se transmite en uno de los estadios más legendarios del fútbol. Pop Media actuó como integrador y líder, Duoson como distribuidor de AVPro en México, y Polaris Controls completó el equipo como representante de la marca. En el Estadio Banorte, al que los mexicanos han llamado Estadio Azteca durante los últimos 60 años y que se conoce en todo el país como El Coloso de Santa Úrsula, el equipo diseñó e implementó una única red de vídeo para todo el estadio, construida íntegramente sobre la plataforma AVPro MXnet 10G AV-over-IP. Mientras el recinto se prepara para acoger un apretado calendario de grandes eventos futbolísticos este verano, empezando por el México contra Sudáfrica el 11 de junio, esa red ofrece acción en directo, repeticiones, señalización y contenido de marca en las pantallas allá donde miren los aficionados. El resultado es una experiencia para los aficionados que se siente fluida, y un logro de ingeniería del que la industria audiovisual hablará durante años.

El Coloso de Santa Úrsula
El Estadio Banorte no es un edificio cualquiera. Inaugurado en 1966 y situado a 2200 metros sobre el nivel del mar, es el estadio más grande de Latinoamérica y uno de los campos de fútbol con más historia del mundo, el único que ha acogido en dos ocasiones la final del torneo más importante de este deporte a nivel mundial, y el escenario de los momentos más emblemáticos de la historia del fútbol. Llevar un lugar como este a la era moderna supuso resolver un problema de enorme envergadura: cómo transmitir vídeo nítido y perfectamente sincronizado a todas las pantallas de los pasillos, palcos, zonas de hospitalidad y la gigantesca pantalla gigante de este enorme estadio de hormigón, todo ello desde una única fuente de información, sin interrupciones, sin retrasos y sin concesiones. Para las decenas de miles de aficionados en las gradas y los millones más que lo ven desde todo el mundo, cada una de esas pantallas tiene que cobrar vida exactamente en el momento justo.
